Por uebos
es un artículo del miembro de la RED VASCA ROJA Xabier de Antoñana publiado en DEIA el 17 de julio de 1999.
Por uebos
Perdonen mi mudez semanal, la culpa es de "San Fermín", que sólo el brujo de Bargota podía estar bandeando y en la procesión. Y prosigo:Que me tocó la china, por la edad, los años, que el tiempo no fluye en balde, nos reclama, nos agosta, nos acorrala sin percatarnos, nos induce al extravío de presidir la ‘Mesa de Edad’ constitutiva de la nueva Corporación, ¡y a mí qué me importa la nueva Corporación!, si no es real, si no responde al fallo de las urnas, si hay que acabar cuanto antes con la Ley d’Hont, ¡qué puede salir de esa mandanga!.
A mí sólo me importa mi pueblo, las necesidades de mis vecinos, que nadie cometa ni una sola injusticia con ellos, ni una sola corrupción, ¡quién y por qué te regaló 8 millones, cariño mío!, que a mí sólo me seduce resolver el conflicto político que originó el nacimiento de ETA, pero esos marrulleros se empecinan en que no, que ahora hay que buscar otra excusa para no devolver al Pueblo Vasco la soberanía que le arrebataron por las armas, que no por las urnas.
Las urnas escupen la escoria de la dignidad masturbada, que ya dije el otro día, y empiezan los revoltijos, las salsas, que si me junto con los fulanos y menganos consigo mayoría absoluta, dejo en el arroyo a la lista más votada y yo, alcalde. ¡Y para qué quieres, inocente, ser tú el alcalde!, si el papeleo te ahogaría, cómo quieres, cómo te atreves a coger la vara de esta ciudad donde el tiempo sigue parado a los pies de César Borgia, y erre que erre, que sí, "mira zutano, semianalfabeto, y fue alcalde".
Y dale que te pego, que sí, que la lista más votada nos ganó por 80 votos, que no es tanta la diferencia y es cuestión de que me apoyéis los de EH y luego ¡a trabajar!, que no te prometo nada, que la comisión tal o la cual es lo de menos, lo importante es trabajar, y yo que no, que a mí no me vas a enseñar tú ni nadie como tú a trabajar por el vecindario, que yo no me vendo por treinta monedas para la Ikastola, que "si piensan ver la Ikastola convertida en un corral de ovejas, alguien dijo, tendrán que pasar por encima de mi cadáver", aseguré.
Y que sí, ya sabemos que no funcionas por dinero, que lo tuyo es ideología, y no te prometemos nada, sólo trabajar con nosotros y tumbar a los de UPN, pero tu voto puede ser bisagra y, si te votas a ti, mandarán ellos otros cuatro años y tuya será la responsabilidad. ¡Lo que faltaba por oír!.
Y la noche del 2 al 3 está escrita para la Historia de esta chapucería de democracia, un correr y venir y tornar, que si a la una y media de la madrugada UPN telefonea al PNV maquillado y les ofrece para la ikastola el oro y el moro, cuantía que no ha sido capaz de ofrecer en 13 días con sus noches, y el teléfono me llama a las 8 de la mañana y los otros me dicen que vamos a vernos donde quieras, que de ti depende ganar nosotros o ganar UPN, que resulta que hay un rumor, otro de los del 1 va a votarles a ellos, que no es cierto y, además, les contesto, igual me da que me muerda un perro que una perra y, no obstante, acudo por cortesía a la cita dos horas antes de la ceremonia político-religosa, yo de oficiante, y, tras una larga discusión, "que ayer, viernes, me disteis la patada de Charlot por ser de EH", siguen con promesas de trabajo, trabajo y trabajo, queremos contar con tu apoyo para después, ¡mucha cara dura!, y vuelta a empezar, la retahíla de que ya sabemos que tú no funcionas por dinero ni poltronas, sólo la Comisión de Educación, que sólo quiero fomentar la Cultura, el Euskera, controlar la gestión e informar al vecindario, y el alcaldable me asegura que te daré esa Comisión, pero lo haré dentro de unos meses, cuando resulta, cinismo puro, que ya la tiene concedida.
Llega la sesión y a presidir el teatro, que así se lo hago saber al concejal de menor edad, nerviosa perdida, que tranquila, le animo, esto es un circo y el lobo nunca se comió al león, mi signo zodiacal. El público abarrota la sala de sesiones, y aún más nerviosa. Incluso me toma juramento cigarro en ristre, pero yo ni juro ni prometo lealtad a ningún extranjero, y menos al rey de Roma, ni guardo ni dejo de guardar la Constitución. Yo juro ‘por imperativo legal, que a la fuerza ahorcan’. Y se acabó la función, que el Gobierno Vascongado, al menos vosotros, debéis ir pensando en resucitar por uebos nuestra propia Constitución foral. EH está en ello.
Nota. Es ‘uebos’, y no ‘huevos’, que ya lo emplea Quevedo en ‘el Buscón’. Tiene el sentido de ‘hacer algo por necesidad imperiosa’, o sea, ¡por cojones!. Cuando lo dijo Federico Trillo, el sentido metalinguístico es el de ‘manda uebos’, incluso ni él supo lo que decía, y los ‘listos’ españolitos lo interpretaron como ‘¡tiene cojones!, incluido el tontolhaba de Umbral en respuesta directa a mi teoría dada en mi artículo en ‘El Mundo’ por esas fechas. No debe ir entrecomillado, porque es castellano del bueno, sin ‘h’ y con ‘b’.